Y, ahora, es el momento: piensa: ¿Qué te hace feliz? Pero de verdad. No felicidad prefabricada, no. Felicidad de decir: "ahora mismo podría morirme" o "viviría en este día". Busca lo que te hace feliz y hazlo grande. La clave está en fijarse el objetivo, y después romperse la cabeza para ver como llegamos a el. O a Él.
No nos rompamos la cabeza descifrando jeroglíficos sobre la receta de la felicidad.
Como dijo Baloo:
"Busca lo más vital, no más,
lo que es necesidad, no más,
y olvídate de la preocupación.
Tan solo lo muy esencial
para vivir sin batallar
y la naturaleza te lo da.
Doquiera que vaya,
soy oso dichoso,
oso feliz.
La abeja zumba siempre así
porque hace miel sólo para mí,
y las hormigas encuentro bien
y saboreo por lo menos cien
del primer lengüetazo.
Lo más vital en esta vida
lo tendrás.
-¿Yo lo tendré?
Te llegará.
Busca lo más vital, no más,
lo que has de precisar, no más.
Nunca del trabajo hay que abusar.
Si buscas lo más esencial
sin nada más ambicionar
mamá naturaleza te lo da.
Cuando tomas un fruto
con espinas por fuera
y te pinchas la mano,
te pinchas en vano.
Tomar espinas con la mano es malo,
en vez de la mano
se usa siempre un palo.
Mas fíjate bien, usarás la mano
cuando tomes la fruta del banano.
¿Aprenderás esto tú?
-¡Sí, gracias Baloo!
Lo más vital para existir
te llegará.
-¿Me llegará?
-¡Nos llegará!
Así, déjate llevar, así,
tranquilo, deja el cuerpo descansar...
Mira, te daré un consejo, amiguito.
Si como esa abeja afanas
trabajas demasiado...
Y el tiempo no pierdas nunca en buscar
cosas que quieras que jamás encontrarás.
Pues ya verás que no te hace falta
y aún sin él tú sigues viviendo,
pues esta es la "verdá".
Lo más vital para existir
te llegará.
Busca lo más vital, no más,
lo que has de precisar, no más,
pues nunca del trabajo hay que abusar.
-¡Sí, señor!
Si buscas lo más esencial
sin nada más ambicionar
mamá naturaleza te lo da.
-¡Eso!
Mamá naturaleza te lo da.
-¡Sí, señor!"
Creemos que volver a la niñez es ser inmaduro, cuando en el fondo, todas las respuestas, están en nuestros primeros años, cuando éramos esas pequeñas cosas.